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Los huevos pueden ser sometidos a distintos procesos de cocinado,
presentando diferentes opciones a partir de las modificaciones que
sufren sus componentes.
Los huevos hervidos (pasado
por agua, mollet, duro) se distinguen por el tiempo de cocción.
Los huevos pasados por agua se hacen en 3
minutos en agua hirviendo, los Mollet, en 5 minutos y los huevos
duros, en 12 minutos. El huevo pierde agua al cocerse, entre
un 25% (huevo pasado por agua), y un 50% (huevo duro) aproximadamente.
Las características particulares de estas preparaciones
se deben a las diferencias en el punto de coagulación entre
la clara y la yema: la clara se coagula a partir de los 57ºC,
se solidifica a partir de los 70ºC, y la yema comienza a espesarse
a los 65ºC y deja de ser fluida a partir de los 70ºC.
La coagulación se debe a la desnaturalización (pérdida
de la estructura tridimensional de las proteínas de la clara
y la yema) debida al calor. Las albúminas se coagulan y se
hacen más digestibles. Si la cocción es prolongada,
el exceso de calor puede afectar a las vitaminas más termosensibles..
El huevo escalfado es que se
coagula sin cáscara en agua caliente y un producto ácido
como el vinagre o el zumo de limón. Se dejan cocer tres minutos
y luego se escurren.
En el huevo frito, en tortilla
o revuelto disminuye la cantidad de agua de evaporación.
Aumenta la grasa por incorporación del aceite utilizado al
freír, lo que hace que el huevo frito sea más indigesto
que hervido. Las albúminas coaguladas se mantienen casi en
su totalidad, así como la mayor parte de las vitaminas.
Los huevos asados al horno pierden
un 58% de agua por evaporación. Los huevos al horno contienen
menos albúminas, grasas y vitaminas que en las preparaciones
anteriores.
El huevo puede consumirse también
crudo, ya sea éste completo
o bien cada una de sus partes por separado. El consumo de huevo
crudo no es recomendable, por razones tanto higiénicas como
nutricionales. La proteína avidina, presente en el albumen
del huevo, está ligada a la vitamina biotina e impide su
absorción. Este enlace se destruye con el calor, permitiendo
el aprovechamiento de la vitamina por nuestro organismo.
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