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La gama de productos es muy amplia y se puede clasificar
por distintos criterios:
A) Por sus componentes
- Primarios (Líquidos): Huevo entero, yema, clara, y mezclas
diversas de ambas
- Secos: Concentrados (20-25% de humedad), o deshidratados
(3-5% de humedad)
- Compuestos: Incorporan otros ingredientes distintos, pero
los procedentes del huevo han de suponer un 50% como mínimo.
Un ejemplo es la tortilla de patata.
B) Por su forma física y tratamiento
- Líquidos frescos/refrigerados, pasteurizados o no pasteurizados
- Líquidos concentrados, pasteurizados o no pasteurizados
- Congelados (normalmente ultracongelados)
- Desecados o deshidratados, ya sea por calor o por liofilización.
C) Por su modo de empleo
- Ingredientes. Utilizados como materias primas para elaborar
otros alimentos, o determinados productos industriales.
- Productos de valor añadido. Preparados precocinados en
los que el huevo es ingrediente exclusivo o principal.
- Componentes aislados separados por fraccionamiento de
la yema o de la clara.
D) Por la duración de su vida comercial
- Corta: Ovoproductos líquidos pasteurizados convencionalmente
(5-12 días, según sea la temperatura de refrigeración).
- Intermedia: Líquidos ultrapasteurizados (4-6 semanas)
y concentrados (varios meses, a temperatura ambiente)
- Larga: Ovoproductos desecados y congelados (hasta 1 año).
La composición y características físico-químicas de los ovoproductos
son muy distintas según sea su forma física. Dentro de cada
modalidad, también dependerán de las técnicas de elaboración
empleadas, o de los aditivos incorporados (como sal y/o azúcar,
que se añaden frecuentemente a muchos derivados para preservar
sus propiedades funcionales). La legislación comunitaria no
indica valores mínimos o máximos a alcanzar. Sin embargo es
corriente que los clientes de la industria de ovoproductos
exijan quí se cumplan determinadas especificaciones.
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