El consumo
del Huevo*
El huevo es un alimento básico en la alimentación humana desde hace siglos. Su valor nutricional, su versatilidad en la cocina y su buena relación calidad-precio lo convierten en un ingrediente habitual en muchas dietas.
Sin embargo, también suele generar dudas al consumidor. Algunas de las más habituales son sobre las recomendaciones de consumo, tanto en personas sanas como en determinadas patologías, cuál es la forma adecuada de consumirlo para aprovechar todos sus nutrientes o su manejo adecuado y seguro.
Veremos lo que dicen la evidencia científica sobre nutrición y las recomendaciones de organismos internacionales más recientes.
Consumo recomendado de huevos
Es importante saber que no existe una dieta única válida para todas las personas. La cantidad de huevos, así como de otros alimentos, recomendada depende del estado de salud, del nivel de actividad física y del conjunto de la dieta de cada individuo.
Actualmente el huevo se valora en todas las guías nutricionales como un alimento que forma parte de una alimentación equilibrada y variada, y en personas sanas puede consumirse de forma regular sin riesgo, ajustando siempre el consumo a las necesidades individuales y al conjunto de la dieta.
Beneficios de comer huevo
En el contexto de una dieta equilibrada, el huevo aporta beneficios nutricionales y funcionales:
Proteína de alto valor biológico
Vitaminas importantes
Minerales esenciales
Grasas saludables
Alto índice de saciedad
Los beneficios del consumo de huevo hacen que sea útil tanto en dietas de mantenimiento de la condición física como en planes orientados a cubrir mayores demandas nutricionales (en deportistas o en situaciones fisiológicas de más requerimientos, como el embarazo, lactancia, etapa de crecimiento, convalecencia y recuperación física…) siempre teniendo en cuenta el contexto de la dieta en su conjunto y las necesidades individuales.
Recomendaciones de consumo de huevos
La Organización Mundial de la Salud establece que una dieta adecuada es aquella que satisface, sin exceder, los requerimientos nutricionales específicos para la edad, el sexo, el tamaño y la composición corporal, los niveles de actividad física, los estados fisiológicos y las enfermedades.
Una dieta saludable requiere un equilibrio adecuado entre las tres fuentes principales de energía: proteínas, grasas y carbohidratos. Y un consumo limitado de sodio, azúcares libres, grasas saturadas y trans y carnes rojas procesadas. No establece cantidades recomendadas para el consumo de huevos, y se centra en que el patrón global de la dieta sea saludable, como lo es, por ejemplo, la dieta mediterránea.
El consumo de huevo estuvo durante años restringido por su contenido en colesterol, que se asociaba con un aumento de riesgo para la salud cardiovascular. Tras décadas de investigación, las recomendaciones de consumo de huevo son hoy muy distintas.
La Sociedad Española de Arterosclerosis (SEA) indica que no existen suficientes argumentos para restringir el consumo de unos alimentos tan nutritivos y versátiles como los huevos con el objeto de reducir el riesgo cardiovascular o mejorar el control metabólico, y se pueden disfrutar como parte de una dieta saludable. Y en sus recomendaciones de consumo de alimentos para la prevención cardiovascular, afirma sobre los huevos: “Su consumo no es perjudicial y hasta un huevo al día puede formar parte de una dieta saludable”.
Es decir, según las actuales recomendaciones nutricionales:
- El huevo no se considera un alimento a restringir.
- El conjunto de la dieta incide más en la salud que el consumo de un alimento concreto.
- Se prioriza una alimentación variada y equilibrada frente a limitaciones rígidas.