El otoño viene siempre con descenso de las temperaturas y días de tiempo desapacible, y también nos trae los habituales virus respiratorios, que ponen a prueba nuestras defensas. Como consecuencia, aumentan los casos de resfriados y gripes, señales de que nuestro cuerpo no ha podido afrontar con éxito los desafíos de los gérmenes típicos de esta estación. Por eso tenemos que cuidar el sistema inmunitario, el principal elemento de protección con que contamos frente a las infecciones.
¿Cómo podemos prevenir las infecciones respiratorias y ayudar a nuestras defensas a protegernos de las enfermedades provocadas por virus y bacterias?
Es importante adoptar medidas higiénicas preventivas, como evitar los contrastes fuertes de temperatura, las aglomeraciones de personas o la visita innecesaria a centros sanitarios. También, usar un pañuelo desechable al toser o estornudar y, si no es posible, hacerlo sobre el brazo para no contaminar las manos; lavar estas frecuentemente y no compartir cubiertos o vasos.
Si, además, mantenemos una dieta equilibrada, tendremos suficientes aportes de los nutrientes que contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmunitario. Entre ellos, los folatos, las vitaminas A, B12 y D y los minerales hierro, zinc y selenio.
Todos estos son nutrientes están presentes en el huevo en cantidades significativas -más del 15% de la cantidad de referencia del nutriente-. Dos huevos de tamaño M (unos 100 g de parte comestible), contienen el 28,4% del VRN (Valor de Referencia de Nutrientes) de vitamina A, el 36% del VRN de la vitamina D, el 84% del VRN de la vitamina B12, el 25,6% del VNR de folatos, el 15,7% del VRN del hierro, el 20% del VRN del zinc y el 18,2% del VRN del selenio. Todos ellos, según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
El huevo es un alimento que gusta a todo el mundo, versátil y fácil de conservar, de preparar y consumir. Su excelente valor nutricional hace que incluirlo en la dieta nos aporte, además de los nutrientes citados, otros muchos de gran interés para la nutrición y la salud del cuerpo y la mente. Entre otros, un huevo aporta proteína de alta calidad, grasas principalmente insaturadas, y todas las vitaminas, salvo la vitamina C.
“El huevo es un alimento muy nutritivo, rico en vitaminas y minerales esenciales que nuestro organismo asimila fácilmente; algunos de ellos regulan la respuesta inflamatoria y el estrés oxidativo. Nos puede ayudar a mantener nuestras defensas en buen estado si lo incorporamos en una dieta variada y equilibrada, con hidratación adecuada y si seguimos un estilo de vida activo”, señala D. ª Ana M.ª López Sobaler, Doctora en Farmacia, Catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad Complutense de Madrid, y miembro de la Comisión Delegada del Consejo Asesor Científico del IEH.
Los Valores de Referencia de Nutrientes (VRN): Es la cantidad de un nutriente que una persona sana necesita consumir al día. Es un valor de referencia para el etiquetado nutricional de los alimentos.